La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad crónica caracterizada por un incremento continuo de las cifras de la presión sanguínea en las arterias, la cual se asocia a tasas de morbilidad y mortalidad considerablemente elevadas, por lo que se considera uno de los problemas más importantes de salud pública.
Reconocer algunos de los síntomas de esta patología; cefalea, (dolor de cabeza), mareos, acúfenos (golpes o sonidos en el oído), trastornos visuales, disnea (dificultad respiratoria “falta de aire”), precordialgia (dolor más sensación estrangulante en el pecho), palpitaciones, entre otros es de vital importancia para un diagnóstico temprano y conjuntamente con La toma de la presión arterial de manera correcta por automedida domiciliaria (AMPA) o monitorización ambulatoria (MAPA) se puede evitar complicaciones que ponen en riesgo la vida, tales como; Enfermedades cerebrovasculares. Eventos coronarios agudos: angina inestable, Infarto agudo miocárdico. Fibrilación auricular, Insuficiencia cardíaca congestiva, Insuficiencia renal crónica.
Por tanto, para evitar en lo posible las complicaciones antes mencionadas se toma algunas recomendaciones:
- Restricción de ingesta de sal
- Moderación del consumo de alcohol
- Dieta mediterránea o dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension)
- Reducción del peso y del perímetro abdominal
- Ejercicio físico regular
- Cese del tabaco
Estas recomendaciones tienen un alto impacto en la prevención y progresión de la enfermedad. Se ha demostrado en estudios clínicos que los cambios en los estilos de vida pueden bajar la Presión Arterial de forma similar al efecto de un fármaco, pueden retrasar o prevenir la HTA en pacientes no hipertensos y retrasar el tratamiento farmacológico en la Hipertensión Arterial grado 1, además tienen efectos beneficiosos en otros factores de riesgo que generalmente acompañan al paciente con Hipertensión Arterial, (Obesidad, Diabetes Mellitus, Estrés).
Deje su comentario